Sexto día: La humanidad y la tierra/ Marcos Pla



Este día de 'La humanidad y la tierra', fue un día muy importante para nosotr@s, pues era en este día en el que íbamos a poner nuestro esfuerzo didáctico para que los linces pudieran entender la importancia de vivir en armonía entre la humanidad y la tierra.

Tras levantarnos y desayunar, vimos como todos los días un capítulo de 'El hombre y la tierra'. Hoy escogimos uno de los capítulos que Félix dedica a la tribu de los Guaica del Orinoco. Nos parece que es más fácil explicar como debiera ser ese 'cordón umbilical irrompible', ese 'abrazo profundo' entre el hombre y la tierra, contemplando la actitud respetuosa, amante de su entorno, de la madre tierra, que tiene un grupo humano paleolítico como la tribu de los Guaica.

Tras comentar esto, comenzamos la actividad de la mañana, 'Una mañana con los Guaica', en la que por equipos tratamos de comparar como solucionamos en nuestra sociedad occidental diferentes aspectos básicos de la vida: comida, vestimenta, ropa, energía, transporte... y como enfrenta el guaica esos mismos aspectos. Ciertamente el equipo de monitoras quedamos gratamente sorprendidos por la capacidad de análisis y conocimientos de nuestros linces, que aspecto por aspecto, fueron haciendo un esquema de como nosotr@s nos lo montamos en esos temas, y como lo hace una tribu paleolítica como los Guaica.



Al acabar tuvimos el privilegio de poder encontrarnos con Luis Llaneza, que probablemente sea la persona que más sabe de poblaciones de lobos en España. La verdad es que nos encantó a tod@s.

De hecho en un principio teníamos hasta hora y media para estar con él, que no hacía falta agotar, pero estábamos tod@s tan interesad@s con lo que nos contaba, los linces hacían tantas preguntas, que como nos quedamos con ganas de más, lo invitamos a comer. En la comida no dejamos de charrar con él, y luego estuvimos cerca de otra hora y pico hablando con él de lobos.

El discurso la verdad es que fue magnífico, porque unió sabiamente el carácter científico de sus investigaciones, con un estilo adaptado a los chavales/as, formulando bastantes preguntas, sobre todo, con un enfoque que primaba el equilibrio entre el hombre y la tierra, en este caso entre el hombre y el lobo.

Aprendimos tod@s mucho, incluidos los monitores/as pues nos trajo información de primera mano, de la que él va descubriendo en su investigación del día a día. Curiosamente en muchos casos difiere de la que uno ha podido leer en guías o artículos sobre el lobo.

Yo siempre le digo a los linces, que ya que tenemos el privilegio de tener a personajes tan ilustres en el campamento, tenemos que tratar de 'exprimirlos', con nuestra curiosidad, con nuestras preguntas. Muchos enamorados y enamoradas de la naturaleza de nuestro país, querrían estar con nosotr@s en estos encuentros, no los podemos desperdiciar. Y en este caso, creo que lo hicimos bastante bien.



Uno de los momento culmen del encuentro, fue cuando pudimos ver a toda pantalla proyectado, en el Google Earth, la posición exacta de dos o tres lobos de los que Luis y su equipo tienen geolocalizados con collares GPS. Impresionante. Están haciendo el seguimiento de unos 20 en Galicia y Asturias, sino entendimos mal. Y además no solo flipamos con las imágenes, sino que nos explicó diferentes conclusiones a las que habían llegado haciendo este seguimiento.

Una de las cosas más sorprendentes que nos contó fue acerca de las famosas manadas de lobos. Si antes de la visita de Luis, me hubieras preguntado donde están los lobos, te hubiera dicho que en lo más profundo del bosque. Pero no, al parecer, por la escasez de estos y las presas, muchos lobos han roto el sistema de manadas y ahora tienen un comportamiento más parecido por ejemplo, al de los zorros. Pudiendo haber ejemplares sueltos en campos, bastante cerca de los núcleos urbanos. De hecho pudimos verlo con un ejemplar en concreto.



También nos contó Luis, como los lobos efectivamente estan matando ganado de granjas, y en algunas zonas de Galicia, parece que no poco. Dos preguntas le hicimos sobre esto, a las que él de nuevo nos dio una respuesta diferente a la que yo creía hasta ese momento. Una era si esos ataques podían atribuirse a perros asilvestrados. Luis nos dijo que por lo general, el análisis de ADN de excrementos, pelos y más, confirma que se trata de lobos. La otra pregunta era por qué el lobo mata en los corrales más de lo que necesita. Parece ser que no hay una respuesta clara, pero quizá se trate simplemente de que pueda estar tranquilo para comerse la pieza que sí va a comerse.
Muchas más cosas interesantísimas nos contó Luis, que voy a omitir aquí por no alargar la entrada, pero de verdad, que aprendimos muchísimo. Además también nos habló de osos, urogallos, linces...



Como conclusión podríamos decir que no podremos tener lobos, sino asumimos el coste de convivir con ell@s, ya que por ejemplo, diezmarán los ejemplares de los ganaderos, y tendremos que compensarles de alguna forma. Como escribía ayer, seguramente el equilibrio entre el hombre y el lobo, simbolice el equilibrio entre el hombre y la tierra. No podremos tener el uno sin el otro.



Tras unos momentos de descanso, volvimos a tener el privilegio de volver a contar con otro persona de primera fila, como fue el caso del padre de Brais, Xosé Manuel García, que es presentador de los informativos territoriales de las 14h de RNE Galicia. Nos pareció súper oportuno entrevistarlo, y no que solo él nos entrevistara, porque hay que recordar que quizá la mejor obra de Félix fue también en RNE con los programas de 'La aventura de la vida'. Por otro lado motivamos la importancia de los medios de comunicación libres y plurales en la vida democrática, y la especial importancia que en ello juega la radio pública, la radio de tod@s. También del papel que como amantes de la naturaleza hemos de ejercer como comunicadores, y si podemos siempre con poesía, como Félix. Ante las tropelías que veamos sobre nuestra madre naturaleza no podemos quedarnos impasibles, hemos de expresarnos.

Cuanto mejor y con los mejores medios lo hagamos, mejor para el Planeta. Pero no hemos de quedarnos ahí, hay que prevenir la agresión a la naturaleza, hablando de lo maravillosa y fascinante que es, enamorando a la gente cuando hablemos, enamorando a la gente de ella.



Xosé Manuel, nos contó su trabajo en RNE, le pudimos preguntar cuanto quisimos y finalmente nos entrevistó a varios miembros del campa para elaborar el reportaje que podéis escuchar arriba.



Tras esto, merendamos y pasamos a hacernos la mochila, pues estaba a punto de comenzar una de las mayores aventuras del campa, la marcha que nos llevaría a dormir dos noches fuera de Alvarella y a adentrarnos en el corazón de las Fragas del Eume.

Hacerse la mochila es un paso muy importante pues solo hay que llevar el material justo, dejando aquel que va a hacer que me pese la misma y no me va a dejar disfrutar de la ruta.

Cuando la tuvimos comenzamos nuestra marcha, dirección Taboada, donde la gente amabilísima de la aldea nos cedieron gratuitamente las antiguas escuelas para refugiarnos por si llovía. Además contamos con baño y luz.

Allí cenamos, eso sí, siempre la misma cena de Alvarella, minimizando los bocatas y el sobreenvasado, y después hicimos el cine de verano.

Vimos 'Entrelobos' y ciertamente fue una película súper adecuada para el lugar y la temática del campamento. Pues por un lado, contemplar aquella exultante fauna ibérica liderada por los lobos, realmente cerca de donde podíamos encontrar a todas esas especies, y por otro lado, la lucha de Marcos Rodríguez Pantoja, el niño salvaje de Sierra Morena, por huir , no de los lobos, como en los cuentos populares, sino de los hombres, para encontrar algo de paz, de libertad... realmente nos emocionó. Tanto, que a pesar del cansancio acumulado después de 6 días de campa, ni uno solo de los linces se durmió, y estuvimos hablando un poco de la peli al acabar. Muy recomendable.

Marcos Rodríguez Pantoja. No será la última vez que hablemos de esta gran persona. No dejeis de leer este blog, porque os tenemos guardada una sorpresa muy especial de aquí a que acabemos de escribir las entradas de este campamento.

De momento, ahora sí, dejamos a nuestros linces durmiendo cerca de un maizal, bajo el cielo nocturno gallego, a los pies de la antigua escuela, y con la 'manada educativa' siempre vigilante, descansando y recuperando fuerzas para encarar el siguiente día de aventura.

Quinto día: El lobo / Marcos Pla



Este fue para nosotr@s uno de los días más especiales, mágicos e históricos de este campa.
La 'manada educativa', es decir el equipo de monis, habíamos estado esperando este día con ansia, con nervios y muchísima ilusión. Había muchos motivos para convertir este 5ª jornada, en esa etapa tan mágica de nuestra aventura, que luego fue.

(Dale al play aunque salga error, sí carga el vídeo)



Por un lado, por fin teníamos con nosotr@s, a la hija de Félix y directora de su Fundación, Odile Rodríguez de la Fuente. No se trataba solo de contar con su mera presencia, que ya hubiera sido muy especial, sino de que como ya sabíamos, por su forma de hacer y estar, Odile iba a llenar el día con su carisma.



Por otro lado, recibíamos a la gente de Corax que tan amablemente se habían ofrecido a traernos lobos y alguna otra especie de la fauna ibérica, para deleite y aprendizaje del grupo. La estrechez de miras y un poco de incoherencia de la administración, en mi humilde opinión, nos impidió contar con los míticos lobos este día tan especial con nosotr@s. La ley obliga a Corax a avisar con 3 meses de antelación del traslado de los lobos. En un programa tan vivo como el nuestro, es muy difícil prever con esa antelación. Por otro lado, nos parece bien esa exigencia para que estos animales en cautividad estén lo mejor posible, pero nos parece que tal vez no existe el mismo cuidado con el conjunto de la población de lobos que vive en libertad y con sus hábitat.

En todo caso, tuvimos la inmensa suerte de poder contar con dos especies emblemáticas de nuestra fauna, como fueron el Buho real y el Cuervo.



También ese día, se cumplía el ecuador de esta experiencia tan importante para nostr@s, como era poder llevar a cabo el primer Campamento Félix Rodríguez de la Fuente.
Además, todo esto había generado bastante expectación en el equipo de Alvarella y en algunos medios de comunicación.

Así que todo confluía para que fuera una jornada grande, el día de las 'fiestas mayores de nuestro pequeño pueblo'.



A las 7 de la mañana comenzó el día, cuando fui a recoger a Odile al aeropuerto de A Coruña. Allí ya de buena mañana, Odile ya hacía gala de su sonrisa. Por el camino le fui informando de todo lo que habíamos vivido hasta entonces con los linces y como se presentaba el día. Al llegar conoció las instalaciones de Alvarella, y pudo despertar con nosotr@s a los linces.

Tras el desayuno, llegó uno de los tantos momentos especiales del día, poder disfrutar de un capítulo tan memorable y mítico como el del lobo, de la serie ibérica de 'El hombre y la tierra' con Odile, la hija de Félix, que además nos fue comentando diferentes sensaciones y experiencias suyas respecto a este documento.

Cuando acabó el vídeo, hicimos una pequeña puesta en común, en la que Odile por un lado nos habló del pacto paleolítico que hicimos con los lobos, del que hablaba su padre. Por mi parte, yo reflexioné con el grupo, que quizá el equilibrio entre el hombre y el lobo sea resumen, símbolo, síntoma, del resto de aspectos en los que tenemos que llegar a estar en armonía con nuestro Planeta. Quizá hasta que no logremos vivir en armonía el hombre y el lobo, no consigamos estar en armonía el hombre y la tierra.
Más tarde presentamos a la gente de Corax, que de forma gratuita nos había traído sus animales. Uno de los momento más especiales del día, y realmente curioso para mí, que amante de la obra de Félix, por mi edad, 29 años, no soy coetaneo de su época vital, llegó cuando Segundo, el director de Corax, pudo conversar más tranquilamente con Odile, a la que le expresó el agradecimiento por el trabajo de su padre, que tanto lo había marcado a él, llegándose a dedicar incluso, dejando otras opciones vitales, al trabajo con animales. Lo hizo de una forma, que a mi me pareció absolutamente sincera, humilde y emocionada.

Otro tanto pasó al final de la mañana con Jorge, el coordinador de actividades de Alvarella, cuando regalándole un libro de la fauna de la zona, le agradeció de nuevo a Odile la labor de su padre, que le influenció a él de tal manera, que le ayudó a estudiar biología y dedicarse hoy treinta años después a la educación ambiental.

Odile recibió estas muestras de afecto con todo el cariño y toda la humildad. De verdad que estos gestos de reconocimiento que deben ser totalemente habituales para Odile, son realmente curiosos para nosotr@s, pertenecientes a otra generación y nos ayudan a entender la enorme importancia, el enorme impacto, que tuvo Félix, su mensaje y su obra en su momento.



Pero volvamos a nuestros linces que los hemos dejado en la verde campa de hierba de Alvarella esperando al rey de la noche, y al rey de los córvidos. Cuando la gente de Corax nos los acercó, la fascinación se apoderó de nosotr@s. Pues por unos momentos pudimos tener cerca a dos de las especies más fascinantes de cuantas contamos en nuestro país. Nos fijamos en su plumaje, en su pico, en sus patas, en sus colores, en su actitud, repasamos sus costumbres, su alimentación... pues de verdad, ¡Se trataba de un momento educativo único!



Al acabar este rato, nos dirigimos a Pontedeume a comer, por una ruta preciosa, escoltados por castaños y robles. De camino descubrimos algunos secretos más de la naturaleza que nos rodeaba.



Ya en Pontedeume, admiramos la auténtica catedral natural que es el Tejo centenario, que se encuentra en el paseo de la ría. Pudimos subir a él, por una estructura que le colocaron, y sobre todo disfrutamos y nos recargamos abrazando a este compañero de planeta tan longevo y singular.



Comimos en la playa de Cabanas, bajo otro ejemplar enorme de pino, y después llegó uno de nuestros momentos más esperados y especiales, nuestra rato de encuentro con Odile. Fue muy, muy especial para nosotr@s, pues pudimos preguntarle a Odile, la hija de Félix y directora de la Fundación, cuanto quisimos. Ella nos contestó con pasión, con sabiduría, con cariño...











Quisimos regalarle como muestra de agradecimiento, dos detalles humildes, pero de suma importancia para nosotr@s: la pulsera de tela del campa, con el lema que estábamos intentando vivir y aprender durante estos días: 'Viviendo en armonía con la naturaleza' y el pasaporte, en el que cada noche estampábamos un símbolo que representaba lo que habíamos aprendido ese día.



Tras una memorable foto de grupo, la acerqué de nuevo al aeropuerto de A Coruña, pues ella tenía que seguir con los compromisos que capitanear la Fundación que recuerda y matiene vivo el legado de su padre, acarrea. Los linces mientras, se dieron un merecido chapuzón en el Atlántico.



A mi vuelta, descubrimos Pontedeume, su historia, sus momumentos con un divertido juego de pistas llamado 'Aventura en Pontedeume'. Al acabar reenprendimos el regreso a Alvarella.
Cenamos, y lluvia mediante, tuvimos una velada tranquila en la que vimos 'Océanos'. Pero las emociones y el cansancio del día, nos hizo quedarnos dormidos antes del final. E hicimos bien, pues aún nos quedaban grandes y míticas aventuras por vivir...

No muy lejos de allí, en el corazón de las Fragas del Eume, seguramente aullaban los lobos, felices de saber, que una nueva generación de linces se estaba formando alegre, fuerte y convencida, de la irrenunciable tarea de protegerlos a ellos, su hábitat y todo lo que nos rodea. Conscientes de la relación íntima, real y vital entre 'El hombre y la tierra'...